lunes, 23 de marzo de 2009

Periodistas desaparecidos y asesinados. Por siempre, presentes.



La Comisión de Medios Audiovisuales en Carta Abierta, a propósito de un nuevo aniversario del golpe de la dictadura genocida, envía la lista de periodistas desaparecidos y asesinados durante esos años.
Lograr la sanción y reglamentación de una Ley de Servicios Audiovisuales es la madre de todas las batallas porque los medios se han convertido en el nuevo partido de la derecha.
Y es un homenaje a nuestros compañeros y compañeras periodistas desaparecidos y asesinados.



Periodistas desaparecidos y asesinados. Por siempre, presentes.

Dignos de toda dignidad. Comprometidos con todos los compromisos de la época que les tocó vivir. Luchadores de las luchas que les tocó librar. Solidarios con el prójimo. Despojados de individualismos ideológicos. Aferrados a la bella tarea de transmitir y generar ideas, ideas y más ideas. Tan necesarios hoy, como ayer. No los olvidamos.

CLAUDIO CESAR ADUR Detenido-desaparecido el 11-11-76 Lic. en Historia de las Artes, docente y periodista. Diario El Cronista Comercial. Revistas Crisis y Arte Hispanoamericano. HORACIO AGULLA Asesinado el 28-08-78 Periodista. Director de Confirmado. RICARDO EMIR AIUB Detenido-desaparecido el 9-06-77 Periodista. Coronel Dorrego. Ejerció como colaborador. ALEJANDRO MARTIN ALMEIDA Detenido-desaparecido el 17-06-75 Trabajador de prensa. Agencia de noticias Télam. LUCINA ALVAREZ DE BARROS Detenida-desaparecida el 7-05-76. Esposa de Oscar Osvaldo Barros Docente y periodista. Colaboró en las revistas Barrilete, Momento, Bs.As. Tango y El juguete rabioso. MARIA ELENA AMADIO Detenida-desaparecida el 23-03-76 y asesinada. Sus restos fueron recuperados e identificados en mayo de 2004. Periodista. Revista Discusión. ANDRES LUCIO ARIZA Detenido-desaparecido el 22-07-76 Periodista de Córdoba. Colaboró en la revista Confirmado. Fue corresponsal de la revista del Sindicato de Trabajadores Mecánicos de Alemania. JUAN JOSE MARIA ASCONE Detenido-desaparecido el 18-05-77 Periodista del diario La Opinión. Revistas Primera Plana y Competencia. Corresponsal extranjero. JORGE ALBERTO ASENJO Detenido-desaparecido el 12-06-76 Periodista de Cinco Saltos, Río Negro. Diario El Mundo, de Neuquén. OSVALDO BALBI Detenido-desaparecido el 11-08-78 Poeta y periodista. Colaborador de varias publicaciones de Buenos Aires y el interior del país.PEDRO LEOPOLDO BARRAZA Asesinado el 13-10-74 por la Triple A. Su cuerpo apareció junto al de Carlos Ernesto Laham Periodista. Revistas Compañeros, Democracia y 18 de Marzo. Redactor de La Opinión y Clarín. Director de Radio del Pueblo de Buenos Aires. OSCAR OSVALDO BARROS Detenido-desaparecido el 7-05-76. Esposo de Lucina Alvarez Periodista y escritor. Revistas Crisis, Barrilete, co-director de la revista Actitud y secretario de redacción de El Escarabajo de Oro.MARIA BEDOIAN Detenida-desaparecida el 12-06-77. Esposa de Ignacio Ikonicoff Periodista. Periódico semanal Armenia. Revista Dinamis. Diario El Cronista Comercial. Radio Municipal. ANDRES HUMBERTO BELLIZI Detenido-desaparecido el 19-04-77 Periodista uruguayo. Editor del periódico El Sol. ALFREDO JOSE BERLINER Detenido-desaparecido en mayo de 1979 Escritor y periodista . HORACIO FELIX BERTHOLET Detenido-desaparecido el 1-10-76. Esposo de Susana Medina Fotógrafo en el diario La Voz de Colón. Periodista en Canal 2 de La Plata y docente en la Escuela de Periodismo de La Plata. CRISTINA BETTANIN Muerta el 2-01-77. Esposa de Jaime Colmenares Berrios Reportera gráfica. Revistas Ya y El Descamisado. Diarios Noticias y El Diario. GUILLERMO BETTANIN Detenido-desaparecido el 7-05-76 Periodista. Diario Noticias. LEONARDO BETTANIN Asesinado el 2-01-77 Diputado Nacional. Periodista. Revistas Confirmado, Primera Plana y El Descamisado. Editorial Siglo XXI. CARLOS BONAVITA ESPINOLA Detenido-desaparecido el 29-09-76 Escritor, actor y periodista uruguayo. Diarios Marcha, Acción, El Popular y Época. MARIO BONINO Secuestrado el 11-11-93 y el 15-11-93 su cuerpo apareció flotando en el Riachuelo. Periodista y militante de la UTPBA. MAURICIO BORGHI Detenido-desaparecido el 26-09-74 Periodista. Editorial Perfil, Siete Días y Weekend. ALICIA RAQUEL BURDISSO ROLOTTI Detenida-desaparecida el 21-06-77 Periodista de Tucumán. Revista Aquí Nosotras de la UMA. Periódico Nuestra Palabra. MIGUEL ANGEL RAMON BUSTOS Detenido-desaparecido el 30-05-76 Periodista y poeta. Diario La Opinión, El Cronista Comercial. Revista Panorama. JOSÉ LUIS CABEZAS Asesinado el 25-01-97 Reportero gráfico. DARDO CABO Asesinado el 6-01-77 en un traslado de una cárcel a otra. Estaba detenido con anterioridad. Diputado Nacional. Director de El Descamisado. Revistas Extra y Semana Gráfica. Diario La Razón. JUAN JOSE CAPDEPON Detenido-desaparecido el 23-04-78 Escritor, poeta y periodista de San Pedro, Pcia. de Bs. As. Corresponsal de diarios de Capital Federal en San Pedro. ROBERTO EUGENIO LUIS CARRI Detenido-desaparecido el 24-02-77 Sociólogo, escritor, docente y periodista. La Opinión, Noticias, Primera Plana, Extra, Marcha (Montevideo), Antropología del Tercer Mundo. Corresponsal de la Agencia Interpress Service. ALDO NESTOR CASADIDIO Detenido-desaparecido el 7-12-76 Periodista de la Casa de Gobierno de Mendoza. Revista Claves para analizar los hechos. CONRADO GUILLERMO CERETTI Detenido-desaparecido el 27-07-76. Esposo de Diana Guerrero Licenciado en Letras, traductor, ensayista y docente. Revista Panorama. Diarios Clarín y La Opinión. JAIME JOSE COLMENARES BERRIOS Detenido-desaparecido el 2-01-77. Esposo de Cristina Bettanin Reportero gráfico venezolano. Fotógrafo en varias revistas y en el diario Noticias. JOSE DOMINGO COLOMBO Asesinado el 3-10-73 Periodista. Diario El Norte de San Nicolás, provincia de Buenos Aires. HAROLDO PEDRO CONTI Detenido-desaparecido el 5-05-76 Escritor, docente y periodista. Revista Crisis. Premio Barral, Casa de las Américas, Life, Municipal de Buenos Aires, Fabril Editora y Universidad Veracruzana. VICTORIO SATURNINO CORREA AYESA Asesinado el 29-08-77 Trabajador de prensa. Diario La Capital de Mar del Plata. DANIEL ALBERTO DAROQUI Detenido-desaparecido el 15-07-77 Trabajador de prensa. Diario Clarín. JULIAN DELGADO Detenido-desaparecido el 4-06-78 Periodista. Fundador de la revista Mercado. Director del diario El Cronista Comercial. HECTOR ERNESTO DEMARCHI Detenido-desaparecido el 5-08-76 Periodista y delegado sindical del diario El Cronista Comercial. Corresponsal de Canal 13 de México. CARLOS MARIA DENIS Detenido-desaparecido el 27-03-77 Reportero gráfico. Departamento de Prensa y Difusión de la Caja Nacional de Ahorro Postal. Revista Ariel editada por la Caja. Ganó varios premios latinoamericanos. RICARDO DOMINGUEZ Detenido-desaparecido el 24-02-76. Esposo de Mabel Kitzler Periodista. Diario El Mundo y El Tribuno, de Salta, entre otros. PABLO HERMES DORIGO Detenido-desaparecido el 20-08-76 Síndico en Canal 9 de Buenos Aires. DARDO SEBASTIAN DORRONZORO Detenido-desaparecido el 25-06-76 Periodista, poeta y escritor. Diarios Alberdi de Vedia, El Civismo de Luján y La Gaceta de Tucumán. Escribió en el periódico socialista La Tribuna Roja. Obtuvo varios premios. ALICIA GRACIANA EGUREN DE COOKE Detenida-desaparecida el 26-01-77 Licenciada en Filosofía y Letras, docente, poeta y periodista. Colaboró en el periódico Con Todo, dirigió la revista Nuevo Hombre y editó la revista cultural Sexto Continente. JOSE GUILLERMO ESPINOZA PESANTES Detenido-desaparecido el 17-01-78 Periodista de La Plata. ANA MARIA ESTEVAO Detenida-desaparecida el 20-10-75. Asesinada Periodista. Diario La Voz de Solano, Quilmes. LUIS ALBERTO FABBRI Detenido-desaparecido el 21-04-77 Periodista. Director del periódico Respuesta, editado en Buenos Aires.

ROBERTO NANDO FALIVENE Detenido-desaparecido el 29-01-77 Periodista. Prensa y Difusión del Ministerio de Obras Públicas de La Plata.

MARIA CRISTINA FERNANDEZ DE PANKONIN Detenida-desaparecida el 1-10-76 Docente y periodista. RODOLFO JORGE FERNANDEZ PONDAL Detenido-desaparecido el 5-08-77 Periodista. Associated Press y Radio Rivadavia. Director de la revista Ultima Clave. CLAUDIO ARNOLDO FERRARIS Detenido-desaparecido el 30-07-77 Poeta y trabajador de prensa. Diario La Opinión. Trabajó en la editorial Granica. HECTOR JESUS FERREIROS Detenido-desaparecido el 31-03-77. Asesinado Periodista. Redactor en la agencia de noticias Télam y revista Somos. Colaborador en la revista Semana Gráfica de Editorial Abril. FREDESVINDA ZURAMA FERRO DE GARCIA Detenida-desaparecida el 2-06-77. Esposa de Juan Carlos García del Val Trabajadora de prensa. Correctora diario Norte, Resistencia, Chaco. ERNESTO LUIS FOSSATI Detenido-desaparecido el 26-11-76 Periodista. Trabajó en Clarín y colaboró en las revistas Primera Plana, Crisis, Gente, Siete Días y Panorama y en Radio Provincia. JORGE HORACIO FOULKES Detenido-desaparecido el 17-03-78 Periodista. Corresponsal de LU 13, Radio Necochea y de La Voz del Pueblo, de Tres Arroyos. JULIO CESAR FUMAROLA Asesinado el 6-02-74 por la Triple A Reportero gráfico. Revista Siete Días y otras publicaciones. GERMAN NELSON GARCIA CALCAGNO Detenido-desaparecido el 12-05-77 Reportero gráfico uruguayo. Canal 4 de Montevideo. JUAN CARLOS GARCIA DEL VAL Detenido-desaparecido el 9-07-76. Esposo de Fredesvinda Zurama Ferro Trabajador de prensa. Diario Norte, Resistencia, Chaco. MARIA ELSA GARREIRO MARTINEZ Detenida-desaparecida el 4-08-79 Española nacionalizada uruguaya. Docente y trabajadora de prensa. Diario Época. GERARDO FRANCISCO GATTI ANTUÑA Detenido-desaparecido el 9-06-76 Periodista uruguayo. Director de Epoca y de Lucha Libertaria, Rojo y Negro y Cartas de la FAU, de la Federación Anarquista de Uruguay. Trabajó como linotipista en los diarios El País y El Día. MARCELO ARIEL GELMAN Secuestrado el 24-08-76. Asesinado. Sus restos fueron entregados a la familia el 05-01-90 y velados en la sede de la Utpba. Fue secuestrado junto a su compañera embarazada Poeta y Periodista. Revista Gente. Diario Noticias. RAYMUNDO GLEYZER Detenido-desaparecido el 27-05-76 Cineasta, fotógrafo y periodista. Trabajó en Canal 13 y en las revistas Panorama, Life, Parabrisas, Time, Georama. Creador del grupo Cine de Base.

MARIO OSCAR GOLBERG Detenido-desaparecido el 29-10-75 Periodista. Radio Bahía Blanca. ALBERTO JORGE GORRINI Detenido-desaparecido el 3-06-77 Licenciado en Filosofía. Periodista, fotógrafo y docente. Escribía en la revista Bancarios del Provincia del Banco de la Provincia de Buenos Aires. CLAUDIO NICOLAS GRANDI Detenido-desaparecido el 22-06-76 Poeta y periodista. Colaborador del diario Alberdi, de Vedia.

LUIS RODOLFO GUAGNINI Detenido-desaparecido el 21-12-77 Periodista. La Opinión, Clarín, El Cronista Comercial, Confirmado, Panorama , Noticias, Canal 9. Corresponsal de Interpress Service, El País de España y de varios medios internacionales. DIANA GRISELDA GUERRERO Detenida-desaparecida el 27-07-76. Esposa de Conrado Ceretti. Periodista, ensayista y socióloga. Diarios El Cronista Comercial y La Opinión. Revista Discusión. HECTOR GUTIERREZ RUIZ Secuestrado el 18-05-76. Asesinado el 21-05-76 en Buenos Aires junto a Zelmar Michelini Parlamentario y periodista uruguayo. Diario Debate y Radio CX 36, de Montevideo. Diario el Cronista Comercial. Agencia Interpress Service.

NORBERTO HABBEGGER Detenido-desaparecido en agosto de 1978 Escritor y periodista. Interpress Service, Automundo, Panorama, Primera Plana, Cuadernos de Marcha. Mensaje (Chile), Tierra Nueva y Vísperas (Uruguay). Subdirector del diario Noticias. JORGE RODOLFO HARRIAGUE Detenido-desaparecido en diciembre de 1977 Periodista. Corresponsal en Río Cuarto del diario Clarín. MARIO ANGEL HERNANDEZ Detenido-desaparecido el 11-05- 06 Periodista y abogado. Co-director de la revista Militancia, del Peronismo de Base y director de El Descamisado. Escribió en la revistas Mundo Nacionalista y Aquí y Ahora de Córdoba. MARIO WALDINO HERRERA Detenido-desaparecido el 19-04-76 y asesinado el 3-5-76 Periodista. Trabajó en la agencia de noticias Saporiti. Fue colaborador de la revista Panorama. Redactor en la revista Argentina de Editorial Atlántida y en las revistas Confirmado y Análisis. JUAN CARLOS HIGA Detenido-desaparecido el 17-05-77 Poeta y periodista japonés. Trabajaba en el diario Akoku Nippo y colaboraba en Plata hochi y en la revista literaria Amaru. DANIEL SAUL HOPEN Detenido-desaparecido el 17-08-76 Periodista y sociólogo. Escribió en El Descamisado. SILVIA HYNES FERRARI Detenida-desaparecida el 6-12-76 Trabajadora de prensa. Diario Noticias.

IGNACIO IKONICOFF Detenido-desaparecido el 12-06-77. Esposo de María Bedoian. Físico y periodista. Diarios La Opinión, El Mundo y Noticias. Revista Ciencia Nueva y Panorama, agencia Interpress Service. Dirigente del Sindicato de Prensa de Resistencia. SANTIAGO JOSE ILLA NICOLETTI Detenido-desaparecido el 12-05-76 Periodista. Trabajó en los diarios La Capital y la Voz del Sur, de San Rafael, Mendoza y en las revistas Patria Nueva y Hombre Nuevo, en Buenos Aires. MAURICE JEGER Detenido-desaparecido el 8-07-75 Periodista francés. Corrector y crítico literario de La Gaceta de Tucumán. RICARDO GABRIEL JIMENEZ Detenido-desaparecido el 7-01-76 Periodista. El Actual de Escobar. MABEL KITZLER DE DOMINGUEZ Detenida-desaparecida el 28-7-76. Esposa de Ricardo Domínguez Periodista. Diario El Mundo. ALFREDO ARTURO KÖLLIKER FRERS Detenido-desaparecido el 14-12-76 Doctor en Ciencias Políticas, Licenciado en Economía, docente, periodista. Revista La Plata Ruff. Editor del Top News, en inglés y del semanario alemán Das Neueste. CARLOS ERNESTO LAHAM Asesinado el 13-10-74 por la Triple A. Su cuerpo apareció acribillado junto al de Pedro Leopoldo Barraza Reportero gráfico. MANUEL LIBEROFF PEISAJOVICH Detenido-desaparecido el 19-05-76 Argentino nacionalizado uruguayo. Médico y periodista. Director del periódico uruguayo Noticias. Trabajó en CX 42 Radio Vanguardia y en Canal 12 de Uruguay. MIGUEL FRANCISCO LIZASO Detenido-desaparecido el 14-09-76 Periodista. Revista La Causa Peronista. Director de El Descamisado. SUSANA LUGONES Detenida-desaparecida el 21-12-77 Periodista, escritora y docente. La Opinión y Noticias. Leoplán, Panorama, Primera Plana, Siete Días, Crisis, Ciencia e Investigación, entre otras. Agencia Prensa Latina. Editorial Abril. FRANCISCO EDUARDO MARIN Detenido-desaparecido el 14-05-77. Esposo de María Cristina Solís Docente, físico, trabajador de prensa. Diario La Nación, ex delegado sindical en esa empresa. ELSA DELIA MARTINEZ DE RAMIREZ Detenida-desaparecida el 31-05-78 Periodista y docente. Colaboradora en una revista de automovilismo de Buenos Aires. JOSE MARIO MARTINEZ SUAREZ Detenido-desaparecido el 23-12-77 Asistente social y periodista uruguayo. Escribía en Marcha, El Sol y Época, de Uruguay. HERALDO JUAN MARUCCO Detenido-desaparecido el 3-05-77 Trabajador de prensa. Editorial Atlántida, secretario Adjunto de la Asociación de Periodistas de Buenos Aires (Apba). MARTA MASTROGIACOMO Detenida-desaparecida el 20-10-76 Licenciada en Filosofía y Letras, docente, escritora y periodista. Diario Noticias. Revista El Descamisado. WINSTON CESAR MAZZUCHI FRANTCHEZ Detenido-desaparecido el 8-02-76 Periodista uruguayo. Director de Prensa Libre. SUSANA BEATRIZ MEDINA DE BERTHOLET Detenida-desaparecida el 1-10-76. Esposa de Horacio Félix Bertholet Periodista y docente. Escuela de Periodismo de La Plata. NEBIO ARIEL MELO CUESTA Detenido-desaparecido el 8-02-76 Periodista uruguayo. Escribía en el semanario Marcha y en los periódicos Causa del Pueblo y Prensa Libre del PCR de Uruguay, bajo el seudónimo de Zanabria. ROMAN MENTABERRY Asesinado el 28-11-79 en las oficinas del periódico Informe, del Partido Comunista. Periodista. ZELMAR ICHELINI Secuestrado el 18-05-76. Asesinado el 21-05-76 en Buenos Aires junto a Héctor Gutiérrez Ruiz Parlamentario y periodista uruguayo. Diarios La Noche y La Mañana, de Montevideo. Diarios La Opinión y Noticias, de Buenos Aires. LILIANA MOLTENI Detenida-desaparecida el 21-06-76. Sus restos fueron identificados el 13-10-05. Periodista. Cofundadora del Centro de Estudios Pampeano. Colaboraba en el diario El Mundo. LUIS CARLOS MONACO Detenido-desaparecido el 11-01-78 Periodista de Córdoba. Camarógrafo de Canal 10 de la Universidad de Córdoba. Redactor en la radio y la televisión de la Universidad. Colaboraba en el diario Noticias, de Villa María. JOSE MANUEL MORENO Detenido-desaparecido el 3-02-77 Periodista. Diario La Razón. TONI AGATINA MOTTA Detenida-desaparecida en noviembre de 1980 Periodista estadounidense. Corresponsal del Dailly News de Roma. JORGE DANIEL ROBERTO MOYANO VEGA Detenido-desaparecido el 12-05-76 Trabajador de prensa. Diario Los Andes de Mendoza. HECTOR GERMAN OESTERHELD Detenido-desaparecido el 21-04-77 Geólogo, escritor, periodista y guionista de historietas. Diario La Prensa. Editorial Abril, Códex, Columba y Frontera. Revista Escorpio. Creador de El Eternauta y Sargento Kirk, entre otros. RODOLFO ORTEGA PEÑA Asesinado el 31-07-74 por la Triple A Abogado, periodista, historiador y docente. Diputado nacional. Fundador y director de la revista Militancia. Director de De Frente. GUILLERMO LEONARDO PAGES LARRAYA Detenido-desaparecido el 21-12-77 Periodista. CARLOS ALBERTO PEREZ Detenido-desaparecido el 8-05-76 Periodista. Director del suplemento cultural del diario Clarín y gerente de producción de Eudeba. Editor independiente para las editoriales Peuser y Centro Editor de América Latina (CEAL).

RAFAEL PERROTTA Detenido-desaparecido el 13-06-77 Abogado y periodista. Director y propietario del diario El Cronista Comercial. LUIS JULIO PIRIZ BONORINO Detenido-desaparecido el 26-05-76 Médico y periodista. La Opinión y El Mundo HORACIO NORBERTO POGGIO Detenido-desaparecido el 23-07-76 Trabajador de prensa. Sindicato de Prensa de Córdoba.

WASHINGTON DOMINGO QUEIRO UZAL Detenido-desaparecido el 4-10-76 Trabajador de prensa uruguayo. Diarios Hechos, La Mañana y El Día de Montevideo. ENRIQUE RAAB Detenido-desaparecido el 16-04-77 Periodista austríaco nacionalizado argentino. Diarios La Opinión, Clarín, El Mundo y El Cronista Comercial. Revistas Primera Plana, Panorama, Siete Días, Confirmado, Visión y Análisis. JOSE EDUARDO RAMOS Detenido-desaparecido el 1-11-76 Poeta y periodista. Diario Noticias de Tucumán y Canal 10 de la Universidad Nacional de Tucumán. EDGARDO SAJON Detenido-desaparecido 1-04-77 Periodista. Periódico Acción y BP Color, de Uruguay. Secretario de Prensa y Difusión de Lanusse. Diario Clarín y La Opinión.

ROBERTO JORGE SANTORO Detenido-desaparecido el 1-06-77 Poeta, escritor, editor, docente y periodista. Director de la revista Barrilete. Premio Fondo Nacional de las Artes. Colaborador en diversos diarios y revistas de la Argentina y del exterior. FRANCISCO RENE SANTUCHO Detenido-desaparecido el 1-04-75 Escritor y periodista. Fundador de la Revista Dimensión de Santiago del Estero. JUAN MIGUEL SATRAGNO Detenido-desaparecido el 26-02-78 Periodista. Diario La Nación.

VICTOR EDUARDO SEIB Detenido-desaparecido el 30-07-76 Trabajador de prensa y docente de alemán. Egresado del Instituto Goethe. Diario La Nación. Delegado, miembro de la Comisión Interna del diario.

ELIAS SEMAN Detenido-desaparecido el 16-08-78 Abogado, escritor y periodista. Director de No transar, órgano de Vanguardia Comunista.

SANTIAGO SERVIN Detenido-desaparecido el 7-09-76 Periodista y escritor paraguayo radicado en la Argentina. Director de los diarios El Lucero y La Voz de Solano, Quilmes. ROBERTO JUAN CARMELO 05-76 Periodista y abogado. Revista Nuevo Hombre. Diario Noticias. Periódicos Militancia y El Descamisado. SINIGAGLIA Detenido-desaparecido. JUAN MARCELO SOLER GUINARD Detenido-desaparecido el 29-04-77 Periodista franco-argentino. Revista Confirmado. Diario El Mundo. MARIA CRISTINA SOLIS DE MARIN Detenida-desaparecida el 11-08-78. Esposa de Francisco Eduardo Marín. Docente y trabajadora de prensa. Diario La Nación. Delegada sindical.

LUCIANO DAMIAN ALFREDO SOTO Detenido-desaparecido el 13-11-76 Reportero gráfico. HORACIO RODOLFO SPERATTI Detenido-desaparecido el 6-06-76 Periodista deportivo. Revistas Velocidad, Corsa, Parabrisas, Adán y Dinamis. Diarios La Prensa y La Nación. EDUARDO SUAREZ Detenido-desaparecido el 14-08-76. Esposo de Patricia Villa Periodista y docente. Siete Días, La Opinión, La Calle, El Mundo y El Cronista Comercial. Agencia Interpress Service. Integrante de la Asociación de Periodistas de Buenos Aires (Apba). FRANCISCO URONDO Detenido-desaparecido el 17-06-76. Fue asesinado en Mendoza Poeta, escritor y periodista. Revistas Todo, Primera Plana, Confirmado y Panorama. Diarios Noticias, La Opinión y Clarín. MIGUEL HUGO VACA NARVAJA (H) Asesinado el 12-08-76. Sacado de la UP 1, de Córdoba y fusilado. Abogado y periodista. Integrante del servicio informativo de Radio Universidad de Córdoba. PATRICIA VILLA Detenida-desaparecida el 14-08-76. Esposa de Eduardo Suárez Periodista. Diarios La Calle, La Opinión y El Mundo. Agencia Interpress Service.

ENRIQUE JUAN RICARDO WALKER Detenido-desaparecido el 17-07-76 Periodista. Secretario de redacción de la revista Gente. Revistas Semana Gráfica, Extra y El Descamisado. Editor de Nuevo Hombre. Trabajó en Canal 11 y Radio Belgrano. MARIA VICTORIA WALSH Muerta el 29-09-76 Periodista. Diario La Opinión, revista Primera Plana. RODOLFO JORGE WALSH Detenido-desaparecido el 25-03-77. Asesinado. Su cuerpo nunca fue recuperado. Escritor, dramaturgo y periodista. Mayoría y Noticias. Panorama y Primera Plana. Cofundador de la agencia Prensa Latina y fundador de Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA). TILO WENNER Detenido-desaparecido el 26-03-76 Periodista y escritor. Director de El Actual de Escobar y de las revistas literarias Serpentina, Ka-Ba, Pamela 1243, Mediodía y Arte y Crítica. MIGUEL ANGEL ZAVALA RODRIGUEZ Asesinado el 23-12-76 Diputado Nacional, abogado. Director de El Auténtico.


Medios Audiovisuales Carta Abierta
mediosencartaabierta@gmail.com

Flavio Giménez: Treinta y tres años

Imagen: "Memoria 2" (ex jefatura de policía de rosario), de Alejandra Merello

Treinta y tres años

Hoy sé que la vida,
a la larga,
siempre gana,
ya sea de penal,
en off side
o sobre la hora.
Imaginemos un rato
lo contrario,
todo a merced de la muerte
y sus lacayos,
morirnos porque sí,
o por las dudas,
sin historia,
sin justicia,
por justas causas,
sin memoria...
Jamas podríamos amar,
soñar futuros,
agitar banderas,
procrear hijos,
sembrar jardines,
remontar barriletes,
decir verdades,
sin que una culpa
nos marchite
sin piedad
las primaveras...
Ojalá
NUNCA MAS
quede la vida
en manos criminales,
Si no,
aquí estaremos siempre
volviendo
una y otra vez,
tantas como fuesen necesarias,
hasta que como hoy,
la vida gane...
Solo así
podremos descansar,
volver a soñar,
imaginar,
pensar,
inventar nuevos mañanas,
nuestras madres
podrán volver a casa,
a pensar solo en la cena
y nuestro pueblo
podrá volver a meter
las patas en la fuente
y escribir libremente
sus treinta mil historias
en las paredes...

Flavio Ricardo Gimenez

(En homenaje a los 30.000 compañeros que aún me siguen acompañando por la vida)
gimenezflavio@yahoo.com.ar

Silvia Loustau: Los Amigos



LOS AMIGOS (POEMA - IN MEMORIAN) -MARZO- ARGENTINA

sobre la mesada de la cocina
brillan ajíes rojos y amarillos
marea el perfuma de la albahaca
el ajo el aceite de oliva
el vino tinto /
llegan los amigos / los de antes / los de siempre /
para quienes veinte años no es nada
aunque ya no esta febril la mirada.
los amigos que ahora dicen sköl en vez de salud o chin-chín.
preguntan si habrá una buena cava
en vez de buen champagne
y comentan de los chavales que quedaron en Madrid.
los amigos / que entre vaso y vaso / hacen silencio
y buscan otros rostros en el hueco de la ausencia.
entonces aparece la niñita / cuatro años apenas /
con su vestidito de organdí / y un sol de cobre
brillando entre su pelo.
y mira a los amigos / los de antes / los de siempre/
y me mira / y pregunta qué es la muerte
me hundo en sus ojos / que son los míos /
y sé que aún no tengo la respuesta.

silvia loustau
syllous@yahoo.com.ar
http://www.silvialoustau.blogspot.com/

24 de marzo: -Marchan abuela, y la anciana se persigna y pregunta -¿Es otro golpe?...



Por Miguel Longarini

-Hay que cuidarse los bolsillos, dijo un "pobre rico" campero, divo, diva, transa de barrio norte de la gran Capital Federal de mi Argentina. Y sí,... uno puede entenderlos: Hay que tener miedo de andar de no me importa por la vida. No es tarea fácil. Mucho menos dis-putar la legitimidad de la hijaputés encerrado en Cauntries o mansiones con custodios que al menor ruido que un "negro de mierda" quiera hacer, hay que hacerlo boleta y tirarlo en una zanja.

La mano dura anda buscando cogote blando de pibe que sobra; de escoria que quedó del genocidio de los noventas cuando los "Pobres-ricos" se hicieron más ricos y amontonaban el sobrante junto a las ratas debajo de puentes o cartones.

Son los mismos de siempre: Temerosos de perder lo que robaron; de perder comprar el mercedes o tener que andar haciéndolo esconder -a los autos o camionetas- por truchos.

Esta hermosa gente marchará pidiendo MUERTE, pero para salvar el alma, estarán curas y rabinos como siempre junto a los desesperados des-sojados y humanos.

Son los que hoy -sin uniforme- que hace tiempo andan de demócratas y patrio-teros con bandera al cuello.

Son esos que ya no usan tanques o aviones verdes, pero que están armados de odio y ciegos de poder... tener más.

Es complicado andar de pobre -rico en medio de tantos genuinos e inseguros indigentes.
Con memoria com-parte

24 de todos los marzo...

Se olfateaba que los mamarrachos politicones
andaban armando el traspaso de la democracia
con los segurones milicos de turno.
La historia de brujos, brujas y caudillos
pasaba a la leyenda.
La sociedad –socia- ausente de golpeadores
y llenos de extrañeza de marchas y desfiles
de los hombres-botas y patrios bigotes,
confabulaban en los rincones.
Y así fue, que suscribieron la entrega
de la sangre a un sistema,
que des-argentinizara la memoria.
La otra sociedad, la de los jóvenes, los artistas,
los soñadores, los poetas; Acorazonados luchadores
de días nuevos y urgentes primaveras;
Amorosamente soñando,
enfrentaron los peores horrores de la historia.
Decretos de exterminación y aniquilamiento
firmaron los políticos, hoy todavía políticos.
Y comenzaron las muertes y torturas
de la mano de milicos, hoy todavía milicos...
Nada se veía ni decía por más que el verdugo
se sentara en la mesa de los comedores de curas,
funcionarios o señores que nunca se metían en nada...
Así, con el gris dictador y las tristes noches
comenzó la terrible década del terror en el nombre:
del esperado y acompañado orden cultural y económico...
Así fueron terminando la ternura, la belleza, la utopía
de quienes subversivamente pensaban.
Así mataron, así torturaron, así robaron
los mandantes y mandados.
Dejando un país poblado de ausentes.
Así callaron quienes debían hablar.
Así, tan así, que en cada 24 de marzo
de todos los marzo de la vida.
La memoria.
La mía, la tuya, la de los desmemoriados,
Siente que por más olvido que quieran comprar,
existen hombres y mujeres, jóvenes y niños,
que memoriosamente están...
¡Hartos de olvidar!
Poeta pueblo

Miguel Longarini (Desde Buenos Aires, Argentina)

Especial para ARGENPRESS CULTURAL
http://cultural.argenpress.info/

Juan Gelman: Confianzas

Juan Gelman

se sienta a la mesa y escribe


"con este poema no tomarás el poder" dice
"con estos versos no harás la Revolución" dice
"ni con miles de versos harás la Revolución" dice

y más: esos versos no han de servirle para
que peones maestros hacheros vivan mejor
coman mejor o él mismo coma viva mejor
ni para enamorar a una le servirán

no ganará plata con ellos
no entrará al cine gratis con ellos
no le darán ropa por ellos
no conseguirá tabaco o vino por ellos

ni papagayos ni bufandas ni barcos
ni toros ni paraguas conseguirá por ellos
si por ellos fuera la lluvia lo mojará
no alcanzará perdón o gracia por ellos

"con este poema no tomarás el poder" dice
"con estos versos no harás la Revolución" dice
"ni con miles de versos harás la Revolución" dice


se sienta a la mesa y escribe



Juan Gelman
Fuente: "El Regalador" Nº 276, 19/03/2009
alfdibernardo@fibertel.com.ar
http://cronicasdelhombrealto.blogspot.com/

Cristina Villanueva: 24 de Marzo

Imagen: http://ellaberintoazul.googlepages.com/la_sangre.jpg/la_sangre-full.jpg

Los no del todo idos de marzo

-Toda esta puesta en escena argentina me hace recordar las palabras de Hanna
Arendt en el juicio a Eichmann: "Lo inquietante en la persona de Eichmann
fue justamente que él era como muchos y que esos muchos no eran perversos ni
sádicos sino terriblemente normales. Normales que dan miedo".

El día se va acabando. Cercano al comienzo
del otoño cuando con belleza descuidada se desandan las hojas de su abrazo
de árbol.
Hace treinta y tres años pienso. Uno, o mejor una, o digamos yo, la mañana del 24
de marzo caminaba Callao hasta que vi esa sangre, expuesta pero no nombrada.
Busqué la noticia en el diario, no estaba. Fue el comienzo de la unión
perversa de la exhibición y el silencio. El miedo entonces fue un vestido
compacto, todas las formas del miedo, aún esas que no habíamos conocido.
El miedo a lo que no se nombraba, la amenaza que no era posible disolver con
palabras. Tomaba cuerpo, era cuerpo. Dolor de la garganta que no habla.
Sueño que se escapa, pesadilla, desamparo. Ningún interior era posible,
seguro. Alma expuesta, fractura de los símbolos, de la lógica, del
pensamiento que no puede con lo impensable. Andar calles infectadas
de uniformes, un verde repugnante, tan distinto al otro verde-vida. No se
sabía que era lo que te podía perder o salvar. El odio era tan fuerte que
daba miedo que ellos lo notaran. Que la cara dijera lo que la boca callaba.
Ciudad dónde todo estaba sospechado, ser joven, vivir, pensar, vestir de
cierto modo, juntarse, algunas profesiones, estudios, lecturas, libros,
cuadros. En fin, todo lo que quería y era mío. Para ser o estar tranquila
habría tenido que no ser, no desear la libertad, no soñar otro mundo, no
pensar, no haberme metido "Hiroshima mon amour" adentro de la sangre, no
tomar café en La Paz, no caminar Corrientes entre librería y librería, en
síntesis: NO. Si hubiera logrado eso quizá no hubiera albergado el miedo que
triunfaba aún sobre la tristeza. Si hubiera podido querer a los que
enfermaban, destruían los signos vitales, enrarecían el aire. Si hubiera
podido oírlos sin rebelarme, no darme cuenta de nada; hubiera esquivado el
miedo, y esa sensación de desamparo, ese estar expuesta al capricho de un
poder brutal. No pude, las manos del miedo tapaban la boca pero no los ojos.
Ese volcán estancado, interno, explotó una noche en cantos cuando
esperábamos el día siguiente, el primer día de la democracia. Luego vinieron
las lágrimas, lo acumulado se volcó en palabras y nos volvimos a adueñar de
sentidos, sentimientos, sutilezas. Seguro que la memoria de la piel
conserva ese terror.
Ayer en la presentación de un libro, los personajes de Ernesto Mallo de la
novela "La aguja en el Pajar" estaban teatralizados y andaban por la
librería, entre nosotros. Uno de ellos, un militar con su uniforme se puso
al lado mío. Le pedí que se fuera. Ni en ficción los soporto. Quizá porque
hicieron real lo que tiempo antes sólo podía ser ficcional. Nos trajeron esa
helada certeza de lo que puede pasar entre normales. Tantos, tan normales
que desvían la mirada y dejan a las víctimas tan solas, tan desnudas .


Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar

Miguel Angel de Boer: Rimemberes

Miguel Angel de Boer

TIEMPO

Si te preguntan

cuanto te tuvieron
cuanto te torturaron
cuanto hace que te pasó

Es porque ignoran

que alli
donde se vive la muerte

los días
las horas
los minutos
los segundos
son fugaces y eternos


ACLARACIÓN

Lo que ustedes tienen que entender
es que:
como se portan mal
les tenemos que hacer chas chas en la cola


Y…ahora hablá pibe…o te reviento…hijo de puta…!!!



HIGIENICOS

I

Uno de ellos
agotado
dejó de pegarme
y se puso a lavar la vajilla
( la puta que los parió aquí nunca limpia nadie)

Luego
acomodó las cosas
se secó las manos mirándome
con la mirada mirona

y continuó apaleándome
me / ti / cu / lo / sa / men / te


II

Me voy a dar una ducha dijo

mientras se secaba la frente
(tras haberlos torturado salvajemente)

porque si hay algo que no soporto es este olor a judío de mierda que se me impregnó en la piel

Regresó al rato
mas fresco
y de muy buen humor


dios

En el preciso instante
de infligir
el máximo dolor

un orgasmo


RESISTENCIA

Estaban convencidos de que resistía
porque me consideraban
ideológica/política/moral/física
y mentalmente
fuerte

En tanto yo evocaba
con mi cuerpo desolado
el ruido del mar
acariciando la arena y el pedregullo de mis playas

y una frescura luminosa penetró en mi pecho
encegueciendo de vida a la muerte



CUESTIÓN

El asunto es como lograr
seguir siendo
en medio del atroz desamparo del espanto


MONTAND

Cuando me los cruzo en la calle

me acuerdo de Ives Montand en La Confesión

Y siento pena
por él

por Montand



PARA COLMO

Uno cree que después de eso
al menos ya no habrán mas dolores
tan dolorosos
en la vida


LA REVANCHA

No olvidarla
No olvidarlos
No olvidarnos

Seguir trepando la vida
Cabalgarla
Revolcarnos en ella

Hasta dejarla exhausta
De tanto vivirla

Miguel Angel de Boer
Comodoro Rivadavia, Chubut
Argentina

Ausentes

No se escuchan, son los únicos que no se escuchan. Están. Nos los vemos ni los escuchamos, pero ahí están.

Hay otros que si se escuchan, son los que reclaman, los que protestan porque no les gusta que les toquen el bolsillo. Gritan y patalean. A ellos si los escuchamos.

A ellos y a otros, que también se sienten amenazados y aprovechan para subirse al tren de la protesta. Y ya que el tren está pasando, se suben otros, y algunos otros más y también protestan, ya no por el tema del bolsillo solamente, sino por el tema de la inseguridad. Y a ellos también los escuchamos.

Y por otro lado están los que no protestan pero que debaten sobre las protestas. Así podemos ver por la pantalla chica un despliegue de debates. Se debate sobre si está bien o mal adelantar los comicios, si la ley de radiodifusión atenta contra la libertad de expresión, si hay que eliminar las retenciones a la exportación de granos, si la pena de muerte es una solución para el tan preocupante tema de la inseguridad.

Y así estamos, debatiendo y protestando; nosotros, los que podemos hablar. Porque hay otros que no pueden.

Están como ausentes. Pero no siempre. A veces nos acordamos de ellos, cuando roban, cuando secuestran o cuando matan. Y ahí se vuelven presentes. Ahí los vemos, y los odiamos, y les deseamos la muerte.

Pero antes también estaban, antes de convertirse en ladrones y asesinos también existían.

Pero estamos tan inmersos en este enjambre de protestas y debates que no podemos asomar la cabeza y mirar. Mirar y ver que hay otras cuestiones que también ameritan ser debatidas y hay otros que, teniendo aún más derecho a la protesta, callan. Callan porque no hay nadie a quien hablarle, y sabemos que hablar solo es cosa de locos, y locos no están.

Y tanto y tanto debate, resulte lo que resulte, siempre el beneficio alcanzado, si es que hay alguno, será para unos pocos. Como siempre en estas tierras, los beneficios son para algunos, total los otros no se escuchan, ni se ven. Y si cometen algún delito los condenamos, algunos años, pena de muerta, da igual. Total a la condena ya están acostumbrados.

Y nosotros, que tuvimos un poquito más de suerte seguimos debatiendo, enfrentándonos unos con otros, creyendo que defendemos una causa justa. Más justo sería que abriéramos los ojos y miremos, que afinemos el oído y escuchemos. Porque están como ausentes, pero están. Y son más de diecisiete millones de pobres.

Pilar.
20/03/09
(Enviado por Susana Torralbo, 22/03/2009)

Patricia Fortino: La muerte de la noticia

Aunque parezca un titular importante, estamos refiriéndonos a la falta de noticia, la ausencia de información sobre los temas que no son de interés para los medios, razón más que suficiente para que no le importe a nadie.

Para poder tener una aproximación a los hechos, los argentinos, y particularmente los porteños que queremos saber qué pasa, hemos adquirido el hábito de leer diariamente de cuatro a cinco diarios locales, algunos medios regionales, miramos varios noticieros de televisión, escuchamos algún programa periodístico por radio y además hojeamos un par de revistas por semana. En este ritmo acelerado solo podemos entrar algunos privilegiados; aquellos que tenemos acceso a Internet y que además disponemos del tiempo para poder dedicar a esta tarea. Los más, la mayoría, cae en las garras del monopolio informativo y solo recibe aquello que los manipuladores de la noticia consideran necesario difundir.
Hasta acá estamos en el libre juego de la elección política de leer uno u otro medio, con las consecuencias medidas o inconscientes que esa información provoca en nuestro pensamiento y en la formación del pensamiento crítico de una sociedad.
Si la noticia es lo suficientemente importante como para no poder ocultarla detrás de otra menos llamativa pero “políticamente correcta” para los dueños de la palabra, entonces y con las herramientas que la lengua nos provee, nos la contarán con el suficiente maquillaje para que el “mensaje” llegue hasta nuestros cerebros en los tiempos y las formas que convengan al contador de turno.
Hasta acá la libertad de prensa, tan defendida por los patrones de la prensa argentina, está tan intacta que en Francia y EEUU (para citar solo algunos de los países que regulan su radiodifusión) deben envidiarnos a la distancia. Entre otras limitaciones en EEUU se prohíbe la fusión de las cadenas principales de TV: FOX, CBS, NBC Y ABC. En Francia una misma persona no puede controlar un diario si el total de su difusión excede el 30% del territorio nacional.
Si somos tan libres de elegir ¿por qué sentimos que somos cautivos de los grandes medios? La libertad pregonada no me da la posibilidad de elegir. Parece un juego de palabras pero no lo es. Si quiero ver los goles de los partidos del campeonato de fútbol local debo caer en las redes del monopolio.
La “sensación” que dan las noticias es el termómetro que mide la agenda de la política.
Si una estación de servicio es asaltada treinta y tres veces ¿cuál es la noticia? Ninguna, casi es un hábito de los delincuentes pasar por allí y llevarse puesta la caja. Pero sí es noticia para quienes quieren difundir un clima de terror en el pueblo. Un pueblo con miedo es muy frágil, muy vulnerable, muy débil. Si una estación de servicio es asaltada treinta y tres veces allí el problema no es de inseguridad. Desde la tercera vez, debiera haber un patrullero rondando la zona para garantizar la vigilancia que el lugar evidentemente requiere. Pero los dueños de la opinión hoy, tienen puestos sus intereses en la continuidad de los entornos que les dan dividendos. Si creamos clima, fomentamos temores, fogoneamos al Jet Set para que nos den sus calificadas opiniones sobre la pena de muerte, entrevistamos sin escrúpulos a una dolorida tía en el velorio de su sobrino asesinado en un cruce de balas perdidas, ¿cuál es la noticia? Sin ningún lugar a dudas la noticia es la “inseguridad imperante”.
La libertad de elegir debiera poder brindarme a la par, la diversidad de opinión. Los canales de televisión están en debate abierto sobre la rigurosidad en la condena a los delincuentes, y así fue que ayer transmitieron “cuasi” en Cadena Nacional una débil marcha organizada por organizaciones no gubernamentales, con la asistencia de poco más o menos el 10% de lo anunciado mientras se promovía la movida. Allí , donde no se permitía la asistencia de grupos identificados con banderías políticas, sobre el escenario y como únicos oradores se hicieron del micrófono representantes de las religiones católica, judía y musulmana. En esas alocuciones donde se pretendía, según los mismos organizadores del acto, tener una palabra de calidad espiritual para una audiencia dolida por las consecuencias del delito, tuvimos ocasión de escuchar discursos con alto contenido político. “No podemos convivir en paz si hay una situación donde se confunde el orden con represión y justicia con venganza” dijo el Rabino Bergman, y (no sé cómo decir esto sin que se me venga la comunidad judía entera a pegarme) ¿quién es (decidí no poner quién carajo es) el rabino para creer que el pueblo confunde?.
Tanto él como su par de la Iglesia Católica pidiendo mayor rigurosidad (Marcó habló de la Pena de Muerte que debieran instrumentar los jueces) hablaron en un tono de agresión que no concordaba con la seguridad tan pedida.
Los que confunden son los comunicadores porque, volviendo a nuestro tema, un acto menor, con poco poder de convocatoria, donde hubo entredichos entre los organizadores, donde el ex ingeniero Blumberg estaba camuflado entre los presentes (quién supiera ser líder de este tipo de reclamo) donde no se elaboró ni un documento ni un Proyecto de Ley, no era una noticia para movilizar todos los móviles de los medios ni ser tapa de La Nación y Clarín de hoy a la mañana.
La democracia tiene aún muchas deudas. El Proyecto de ley "SERVICIOS DE COMUNICACIÓN AUDIOVISUAL” es una de esas deudas a salvar. Tal vez se vengan tiempos muy difíciles con tapas de diarios tremendistas, ofensivas o instigadoras. Tal vez lo peor aún no lo vimos publicado, pero vale la pena la batalla. Una batalla que debemos darla en todos los frentes, para crear conciencia de la importancia que tiene en la libertad de nuestros pensamientos y en la elección de nuestros criterios. Debemos ponernos a la altura de los debates, dentro del Congreso y fuera de él, comencemos desde ahora. Salvemos a la noticia de su muerte anunciada. Tendremos que estar muy atentos porque los poderosos, esos que hoy manejan los medios, es probable que maniobren o demoren el tratamiento de esta reforma. Sun Tzu (siglo VI a.c., experto militar chino) decía: “dado que lo único valioso en la guerra es la victoria, no prolonguéis las operaciones”.

Patricia Fortino
Fuente: Megafón, 21/03/2009
www.megafon.com.ar

Libros: 2666 de Roberto Bolaño por Germán Cáceres

Roberto Bolaño



EN BUSCA DEL AÑO 2666



Lo primero que llama la atención en esta novela monumental de Roberto Bolaño (1953-2003) es su impronta de totalidad, a la manera de La comedia humana, de Balzac, Los Rougon-Macquart, de Zola, o los menos alejados ejemplos de En busca del tiempo perdido, de Proust, y El hombre sin atributos, de Musil.

La obra consta de cinco partes (o novelas) que Bolaño recomendó –cuando ya no dudaba de su próxima muerte- editar en forma separada porque estimaba que sería más rentable y beneficiaría a sus herederos, pero Ignacio Echevarría (persona a quien designó referente literario de su obra) resolvió publicar todo el texto en un solo libro (1119 páginas) para respetar el propósito original del autor.

Esas cinco partes no se continúan a la manera de los ocho títulos de la novela río Los Thibaut, de Martin du Gard, y tampoco representan visiones desde diferentes ángulos de una problemática, al modo del filme Mary Reilly (1996), de Stephen Frears, en el cual en el drama del doctor Jekyll se involucraba su sirvienta. Sin embargo, esas partes se imbrican y complementan de una forma tan audaz como novedosa: es como si los personajes, en esta historia abierta, se perdieran o esfumaran en la nada, como si en el año 2666 que señala el escritor chileno, la Tierra podría estar deshabitada o, de acuerdo a una óptica metafísica, el universo dejara de existir. Ángeles Donoso rastrea esa fecha en una cita de una anterior novela de Bolaño, Amuleto, de 1999: “a esa hora, se parece sobre todas las cosas a un cementerio, pero no a un cementerio de 1974, ni a un cementerio de 1968, ni a un cementerio de 1975, sino a un cementerio de 2666, un cementerio olvidado debajo de un párpado muerto o nonato, las acuosidades desapasionadas de un ojo que por querer olvidar algo ha terminado por olvidarlo todo” (1).

Hay un tema que une férreamente las novelas del libro y da cuenta de la personalidad latinoamericana de Bolaño: una denuncia implacable sobre los crímenes en Ciudad Juárez, México, que en su casi totalidad quedan impunes y sin esclarecer porque en ellos están involucrados policías, políticos, empresarios y narcotraficantes. “La parte de los crímenes” es una enumeración que da la sensación de ser ilimitada sobre los brutales asesinatos de mujeres jóvenes -a muchas de ellas se las estranguló o destrozó a cuchilladas-, que fueron violadas vaginal y analmente. Pero allí no se agota el sadismo y el ensañamiento: a algunas se les había cercenado un pecho y arrancado el pezón del otro. Esta misoginia patológica queda revelada en toda su espeluznante atrocidad. En la nota de Ángeles Donoso, se informa que las autoridades de Chihuahua señalaron que “si las mujeres habían sido asesinadas la culpa era de ellas por andar solas de noche por la calle, o por vestirse con ropas provocativas y maquillaje”.

En este tramo Bolaño adopta un estilo informativo, casi periodístico. En las demás partes no cambia demasiado ese método porque si bien da cuenta de los pensamientos y emociones de los personajes, en vez de realizar buceos psicológicos describe comportamientos. Su prosa sigue esta impronta documental, de impecable calidad y nutrido vocabulario, a los que agrega un aporte idiomático. Como indicó Rodrigo Rojas: “Es un español muy diverso, difícil de domesticar, y estratégicamente construido para que a todos los lectores les suene tan familiar como foráneo” (2).

Otro aporte de 2666 es incorporar el ensayo a la ficción, como experimentaron en forma magistral Claudio Magris en El Danubio, Vila-Matas en Bartleby y compañía y Sebald en Vértigo. Es asombrosa la vasta erudición que muestra Bolaño. En la “La parte de los crímenes” enuncia un sinnúmero de fobias y en “La parte de Archimboldi” describe con precisión varios tipos de algas. Pero como el personaje principal es alemán, el autor no desaprovecha la oportunidad para demostrar sus amplios conocimientos de literatura germana. Además, comenta muchas recetas culinarias con profusión de detalles. Sucede que Beno von Archimboldi es el seudónimo elegido por el personaje Hans Reiter, que se inspiró en el artista milanés Giuseppe Arcimboldi, del siglo XVI, célebre pintor de insólitos retratos, pues utilizó una suerte de collage de verduras, frutas, aves, raíces. También debe destacarse la narración pormenorizada de las cruentas acciones bélicas ocurridas durante la Segunda Guerra Mundial en el frente del Este entre los ejércitos alemán y rumano por un lado y el soviético por el otro, como si fueran un antecedente de las abominables vejaciones de Ciudad Juárez (o Santa Teresa, como se la denomina en 2666). Mientras Bolaño teje una sutil red de hipertextos, recurre a la superchería literaria mezclando personajes apócrifos e históricos.

Pese a tanta erudición y profundidad, Bolaño adopta un tono lúdico no exento de humor. Así tenemos en la “Parte de los críticos”, cómo los académicos Pelletier, Espinoza, Morini y la seductora Liz Norton rastrean con pasión obsesiva la obra del nombrado Archimboldi, un misterioso escritor de culto. Los representa extravagantes y hasta ridículos, enfrascados en una lucha inútil y sin cuartel con un autor huidizo y de cuya vida se sabe poco y nada. Como Morini es inválido ya que además de haber sufrido un grave accidente padece de esclerosis múltiple -por lo que está condenado a andar en silla de ruedas-, la Norton se dedica a mantener relaciones sexuales con los otros dos críticos sin ningún tipo de prejuicio y llegan a formar un trío que comparte el mismo lecho. Pero, curiosamente, ante el estupor de Pelletier y Espinoza –y del propio lector- la desinhibida ensayista termina yéndose a vivir con Morini dado que ambos se quieren entrañablemente. Bolaño insinúa burlarse del amor y del deseo, tal vez porque sugiera que la vida carece de sentido.

El escritor chileno parece haber decidido apelar a cierta estructura de la novela china, es decir el desarrollo una sucesión de relatos (en la línea de La montaña del alma, de Gao Xingjian) y, desplegando una imaginación ilimitada, introduce una profusión de historias breves y de subtramas, cargadas de sorpresas y de complejos enigmas. Por ello, Andrés Neuman invoca “su poesía descarnada que planta un tronco beat en el jardín del surrealismo francés” (3).

Otra gran incógnita es la del escritor Hans Reiter (o sea Archimboldi). Bolaño no abunda en precisiones sobre sus ideas o conceptos estéticos: da la imagen de un narrador desganado, que no está actualizado en sus lecturas y que más que escribir le interesa ocultarse de todo el mundo y vivir en soledad. No obstante, es candidato al Nobel, premio por el cual no exhibe excesivo interés porque su vocación literaria no aparenta ser muy sólida. Este extraño personaje no puede menos que remitir a B. Traven, el fantasmal autor de la novela El tesoro de la Sierra Madre, que fue llevada al cine por John Huston. Según Vila-Matas, B. Traven es “la auténtica expresión de lo que conocemos por `escritor oculto` (…) por lo que su identidad sigue siendo un misterio” (4). Por eso, al final del libro Archimboldi se sienta a tomar un helado fűrst Pűckler, que consta de tres sabores: chocolate, vainilla y fresa, y un desconocido le comenta: “El, ¿cómo llamarlo?, creador de este helado fue un antepasado mío (…), cuyas principales aficiones eran la botánica y la jardinería. Por supuesto, él pensaba, si alguna pensó en esto, que pasaría a la, ¿cómo llamarlo?, historia por alguno de los muchos opúsculos que escribió y publicó (…) Lo que no pensó jamás fue que pasaría a la historia por darle el nombre a una combinación de helados de tres sabores.” (5)

Como si destino se riera con una carcajada feroz de los anhelos de los seres humanos y los arrojara a un abismo infinito.



Germán Cáceres



(1) Donoso, Ángeles, “2666, de Roberto Bolaño: violencia y literatura en las fronteras de la realidad latinoamericana”. www.bifurcaciones.cl/005/2666.htm

(2)
Prieto, Ana, “El legado creativo de Roberto Bolaño recorrió el Festival de Literatura”. Buenos Aires, Clarín, 16.11.2008.

(3) Neuman, Andrés, “Las tres apariciones de Bolaño”. Buenos Aires, Ñ, 15.11.2008.

(4) Vila-Matas, Bartleby y compañía. Barcelona, Anagrama, 2000.

(5) Bolaño, 2666. Barcelona, Anagrama, 2008.



Obras de Roberto Bolaño:


Consejos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joyce (1984, novela, en colaboración con Antoni García Porta, premio Ámbito Literario de Narrativa), La senda de los elefantes (1984, novela corta, premio Félix Urabayen), La pista de hielo (1993, novela, premio Ciudad de Alcalá de Henares), Literatura nazi en América (1996, novela), Estrella distante (1996, novela corta), Llamadas telefónicas (1997, cuentos, premio municipal de Santiago de Chile), Los detectives salvajes (1998, novela, premios Herralde y Rómulo Gallegos), Amuleto (1999, novela corta), Monsieur Pain (1999, novela), Nocturnos de Chile (2000, novela corta), Tres (2000, poesía), Los perros románticos (2000, poesía), Putas asesinas (2001, cuentos), Amberes (2002, novela), Una novelita lumpen (2002), El gaucho insufrible (2003, relatos cortos), Entre paréntesis (2004, ensayos, artículos, discursos y entrevistas), 2666 (2004, novela, premios Ciudad de Barcelona, Salambó, Fundación Lara, Altazor y municipal de Santiago de Chile), La universidad desconocida (2007, poesía) y El secreto del mal (2007, cuentos).


Abelardo Castillo en las Charlas de Eterna Cadencia

Abelardo Castillo en Eterna Cadencia

“Yo podría hacer de librero”
El notable escritor habló de las nuevas generaciones literarias, reivindicó a los clásicos y despejó ciertos prejuicios sobre Cortázar. “Su virtud es ser leído por adolescentes. Un autor que no puede ser leído en la adolescencia es un mal escritor”, señala.


Por Silvina Friera

El bar de la librería estaba lleno. Las charlas en Eterna Cadencia convocan a un público lector que se arrima de acuerdo con lo que ofrece ese multifacético teatro de “operaciones literarias” que renueva su cartelera estética semana tras semana. El caótico tránsito de la ciudad demoró unos minutos la llegada de Abelardo Castillo. A pesar del retraso, el balance del diálogo con Patricio Zunini podría sintetizarse con la famosa frase que pronunció Julio César, en el Senado romano: “Llegué, vi, vencí”. Tan enfáticas, entusiastas y certeras fueron sus respuestas, que logró que casi nadie se quedara con una duda o un interrogante en la punta de la lengua, algo que difícilmente se consigue en este tipo de encuentros. ¿Cómo presentar al autor de libros fundamentales de la literatura argentina de las últimas cinco décadas, Las otras puertas, El que tiene sed y Crónica de un iniciado, y al creador de revistas literarias que marcaron el rumbo de varias generaciones entre los ’60 y hasta mediados de los ’80?

La predilección literaria por determinados autores lo llevó a dirigir actualmente la colección Los recobrados en Capital Intelectual. “En el fondo hay un fuerte componente nostálgico, porque eran los libros de mi adolescencia y juventud, que me hicieron pensar que era necesario sacar una colección de libros que ya no se encuentran”, señaló Castillo, que ha rescatado a autores como Alfredo Varela, Juan José Manauta, Humberto Costantini, Eduardo Wilde, Fray Mocho y Dalmiro Sáenz, entre otros. “¿Qué hace que esos libros hayan caído en el olvido del mercado?”, preguntó Zunini. “No sé ni me interesa, porque el funcionamiento del mercado es totalmente ajeno al trabajo del escritor –planteó Castillo–. Supongo que los olvidos son fatales en literatura, pero no se puede recordar a todos los escritores que han escrito. Al principio se olvidan autores que con el tiempo no sólo son muy recordados sino los únicos recordados. El propio Shakespeare en realidad fue redescubierto por los románticos.”

“Los malos escritores son como los malos mentirosos: acumulan pruebas de los hechos que están narrando o de sus mentiras, embrollan el texto literario y lo transforman de alguna manera en ilegible. Cuando ves mucho apero, mucha sal con cuero y mucho mate, lo que no vas a ver ahí es a un escritor que está haciéndose el malandrín”, ironizó Castillo. “Cuando leemos el Martín Fierro, no dudamos de la veracidad de Hernández al contarnos su personaje y el ámbito que lo rodea. Sin embargo, Hernández no habla ni de aperos ni del color del pelaje de los caballos; no recuerdo la palabra mate y no sé si manda achura por alguna parte. Pero cuando Hernández nombra a los indios, se pone expresivo, minucioso y mentiroso porque no conocía las tolderías”, ejemplificó. “Los malos escritores acumulan pruebas de lo que desconocen; de ahí esa frase de Gibbon, que le gustaba tanto a Borges, acerca de que en el Corán no hay camellos. Mahoma no necesitaba los camellos, si le pasaban por delante y se le metían en la tienda. Los tenía tan cerca que no los veía ni los precisaba literariamente. Además estaba escribiendo en el nombre de Dios, ¡qué se iba a andar preocupando por los camellos!”

Castillo rechazó ser el padrino de los autores publicados en La joven guardia, que cuenta con un prefacio de su autoría. “Escribí ese prólogo sin haber leído el libro, y aclaré las razones por las que no lo había leído. Me pidieron un prólogo que fuera un acompañamiento a esos jóvenes escritores, pero de ninguna manera quise ser padrino de los que estaban ahí. No leí los cuentos para no tener que opinar porque probablemente hubiera estado en desacuerdo con el 90 por ciento de lo publicado”, admitió el escritor. “De ninguna manera me siento padrino de ellos, ni creo que ellos se sientan ahijados míos. Algunos me deben detestar meticulosamente. Después leí el libro, y te diría que levemente me arrepentí de que estuviera ese prólogo”, remató Castillo. “Cuando lo conocí a Borges, me dijo que hacía once años que no leía a escritores contemporáneos. Un tiempo después, Sabato me dijo que hacía once años que no leía a los contemporáneos. Descubrí que hay una edad en la vida en que uno hace once años que no lee. Lo que no implica no leer libros. Soy un ferviente lector, como diría Borges un ‘agradecido lector’, pero me tienen que asegurar con mucha vehemencia que ese autor joven que me presentan es digno de ser leído. No te olvides de que tengo 74 años; en mi biblioteca tengo más deudas que haberes.”

“Cuando era adolescente, mi director espiritual era un librero que se llamaba Fiorentino, de José María Moreno y Rivadavia –recordó el escritor–. Yo le preguntaba qué salió y me decía: ‘La peste, hay que leerlo’. Y yo leía. Ahora no tengo ese librero y ya no hay libreros para hombres que pasaron los 70 años. Yo sí puedo hacer de librero, y decirte que tal vez sea más interesante pegarle una hojeadita a Rojo y negro, de Stendhal, que a cualquiera de las últimas novelas de los escritores norteamericanos que están escribiendo en este momento. Recuerdo una frase de Isidoro Blaisten a Humberto Costantini. Teníamos todos 25 años y Humberto tendría 35; había publicado un libro, nos lo dio, y a la semana siguiente nos preguntó qué nos parecía. Isidoro le dijo: ‘¡Pero vos estás loco, no terminé de leer a Di-ckens y te voy a leer a vos!’”

–¿Usted descubrió que Charlie Parker era “El perseguidor” de Cortázar?

–Si fui el primero, que creo que sí, no sé. Cuando me puse en contacto con Cortázar, me agradeció el descubrimiento. Y creo que nuestra amistad, o lo que fuera, nació por esa crítica que escribí en el ’59 o en el ’60. Yo decía que Johnny Carter no era un personaje de ficción; era un personaje que estaba basado en Charlie Parker.

La mención del autor de Rayuela le permitió dar cátedra sobre el cuento. “Cuando Cortázar dice que él escribe sin saber adónde va, miente. Desde la primera palabra que escribió en ‘El perseguidor’ hasta la última, sabía adónde iba. Todo ese cuento, uno de los más notables de la literatura en nuestro idioma, está hecho sobre una historia que ya conocía; del mismo modo que conocía también la de otro de los cuentos notables que hay en ese libro, ‘Las armas secretas’. A mí me confesó, lo tengo en una carta, que siempre tuvo problemas con el final de ese cuento porque no podía engarzar el final real, que él tenía en la cabeza, con el final estructural, que es que el debe aparecer en el cuento. No hay cuentista que no conozca los finales de los cuentos que está escribiendo. Y si no lo conoce, es porque ya tiene una confianza desmedida en su propia palabra y sabe que su inconsciente lo va a llevar hasta el punto correcto. Cortázar lo podía decir con el mismo énfasis con el que lo estoy diciendo yo. Lo que pasa es que a veces se ponía coqueto y decía que él escribía como iluminado, que no sabía adónde iba y las palabras lo llevaban solo.”

Ante el comentario de que uno de los prejuicios es afirmar que Cortázar es un escritor para leer en la adolescencia, Castillo se despachó a gusto. “Todos los escritores son para leer en la adolescencia. Un escritor que no puede ser leído en la adolescencia es un mal escritor. Yo he leído en mi adolescencia a Dostoievski, Kafka, Sartre, Cervantes, Simone de Beauvoir, Stendhal, Flaubert. La adolescencia es una especie de estado muy parecido al talento. El adolescente siempre está abierto a todas las ideas y a las formas literarias y estéticas. ¡Cómo es posible que los adolescentes se enamoren de un escritor como Herman Hesse, que escribe sus grandes libros alrededor de los cincuenta años, que era uno de los poetas más intensos de la lengua alemana, que tenía una cultura goetheana casi escandalosa! Sin embargo, los adolescentes no sólo lo comprenden sino que lo aman. Cómo puede ser que ese adolescente de 16 o 17 años, uno de ellos era yo, comprendiera a esa edad las ideas de un hombre de cincuenta que se había pasado la vida pensando. La virtud de Cortázar es ser leído por adolescentes.”


Fuente: PáginaI12, 16/03/09
http://www.pagina12.com.ar/

La Poesía de Alejandra Merello

Dibujo: "...y mi corazón quedó cortado como para un guiso...", de Alejandra Merello


Identikit
(para Anisci)

Los poetas ,
no reímos en rima,
explotamos en llanto sin métrica,
un amor imposible nos desconsuela
hasta brotarnos la musa más pródiga,
Los poetas,
no pensamos en redondillas,
nos encasquetamos un sombrero
para evitar las letras fugitivas,
dormimos junto a los libros
y cada trozo de papel es alimento
a la voracidad de la tinta...
Los poetas
no somos poéticos...
-somos poetas-.



De "hojas rescatadas":

7-

Sentir los pies
arriba

la única mano
abajo

Y el ojo?

Cúspide de sueños…

8-

Allá /
donde alcanza mi ojo.

Se despega
el horizonte…




De "cuaderno excluido":

4-

(1)

Exploto el corazón sufriente,

fríos corpúsculos desparramados,

un medano desolado,

un mar de lágrimas.

(2)

El filo agrio de tu ausencia,

segó mi corazón en rebanadas.



Alejandra Merello (Rosario, Argentina)
http://blogs.clarin.com/cuadernoexcluido/


Miriam cairo: La realidad se mira y se trastoca



¿LOS POSESIVOS TIENEN QUE MORIR?

Ella dice que nadie, con dos dedos de frente, va haciendo por ahí esta pregunta: "¿Es tu esposo?" En principio, porque todo bien nacido tiene cierta aprensión por los posesivos: ser dueño de algo implica capitular, como el más mórbido capitalista, ante las luces de colores de la propiedad privada.
Dentro de todos los males, ella admite que tener un auto es más aceptable que tener un marido, porque al auto, uno lo posee con claros fines de estatus y egolatría y, además, lo cambia sin ningún remordimiento.
Sin embargo, lo del esposo es distinto porque, aunque algunos logren disimularlo, un esposo es un ser. Y ahí es cuando se entiende que a todo bien nacido le estorbe tanto el posesivo.
Ante aquella capciosa pregunta, una bien nacida responderá que ese ser trabaja, ronca, se queja, duerme, se aburre, respira y habla como esposo, pero ella nunca quisiera tener que decir "sí, es mío". Porque si él es de ella, ella es de él. Y ella no sólo carece de la domesticidad pertinente para pertenecerle, sino que por sobre todo, ser propietaria de un ser no la estimula en lo más mínimo. A ella sólo le gustan los seres que son dueños de sí mismos.


¿LA TERCERA PERSONA TIENE QUE MORIR?

Sobre todo, él quiere que yo escriba como si 'vos' fuera la tercera persona porque dice que cuando la lingüística mete las narices en la verosimilitud nos hace comer su grupa amarga.
El cree que cuando digo 'yo', la gente lee yo, y cuando divo 'vos', piensa que se cae de maduro que es él. Entonces, se siente más tranquilo cuando digo 'él', porque 'él' es distinto de vos. 'El' es lo mismo que nadie.
Es cierto que la tercera persona deja tranquila a mucha gente, porque cuando digo 'él' es como si él no existiera, como si nunca se hubiera movido de su casa para llegar a ser mi vos.
Pero en lo que se refiere a mí, yo ya no niego nada, porque estoy tratando de hacerme una vida más cercana a la señal de mi presencia. Tampoco me empeño en decir que mi vida es una vida, porque las vidas, así como así no me interesan. Yo ya tuve una hecha y derecha. La lingüística podía meter sus
narices donde quisiera que mi vida sintáctica nunca estaba desordenada. Pero esas no eran para mí buenas noticias porque por entonces, mi 'yo' era un 'yo' en tercera persona. Un 'yo' lo mismo que nadie.


¿CIERTAS VERDADES TIENEN QUE MORIR?

El no es proclive a ocultar el dolor con una pierna fracturada bajo las ruedas de un camión, en cambio tiene facilidad para fingir que no siente otros dolores más evidentes.
El sólo tiene sus manos para estar solo y una mueca aprendida para la foto de la fiesta de San Patricio.
Si un hombre sonríe para la foto nadie le pregunta si esa sonrisa es de verdad. Si no sonríe, tampoco le preguntan si esa tristeza es de verdad. La verdad es una materia que evalúan otros.
Pero lo que nadie sabe es que él tiene un anzuelo clavado en el corazón. Se cuida de que nadie vea sus gemidos de placer-dolor. Hace un aprendizaje musical del silencio.
Todos ven la pierna rota y aprecian esa mueca benevolente que ofrece para el portarretrato, pero lo que está clavado en su corazón no lo ve nadie porque no debe verlo nadie. Además de que nadie crea ya, que él tenga todavía algo clavado en el corazón.


¿LOS QUE ESCRIBEN TIENEN QUE MORIR?

¿Qué visión de la vida puede transmitir la maldita en su escritura, al incluir en el mundo criaturas tan carcomidas? Aunque éstas provengan de la más prominente realidad, en sus textos no logran seguir mereciendo la misma lástima.
Si bien es cierto que cada renglón escrito nos confirma que ella nunca debió escribirlo, nos preguntamos de qué otro modo nos encontraríamos renegando de penetrar en terrenos tan peregrinos.
Lo principal es que ella sabe bien que la conciencia no la respalda. Y que su monstruosa desmemoria le ayuda a sabotear toda omnisciencia dobladora de sombras.
Dos cosas debemos notar a esta altura del desconocimiento. En primer lugar, que el lector maldito está dentro de la mente de la narradora maldita. En segundo lugar, que la tercera persona tiene valor de primera, que la primera tiene valor de tercera y que con el vértice filoso de su escribir traza la
costura que cose un esperanzado nosotros.


¿LOS QUE TIEMBLAN TIENEN QUE MORIR?

Quede claro que cuando llegue el momento de empuñar las armas, a la que mira y trastoca, le va a temblar el pulso.

Miriam Cairo
cairo367@hotmail.com
Fuente: Contratapa Rosario 12
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/14-17784-2009-03-21.html

Rolando Revagliatti: Poemas ni siquiera leídos en público

Rolando Revagliatti leyendo en Venado Tuerto

¿Y... cómo anda la poesía?


La poesía anda como la astrofísica
la buñuelística
la amparología

La poesía anda como el carterismo
como las especializaciones en sensaciones
como las antípodas

La poesía anda como la Luna de Valencia
y es la valencia de esa luna
perfectible

la poesía

La poesía anda como la mona:
¡seguid a la mona!




*****


Hubo crímenes perfectos

No todos los míos lo fueron

Por lo que me pudro en esta celda

perfecta.



*****


Me fueron quedando de camino
algunas verdades

y un resto de paisajes
estupefacientes.



*****




Aunados


Los otros personajes me expulsaron
de todas mis películas

Me diluyeron, me exoneraron
me fusilaron o enterraron vivo

Me extirparon los otros personajes
alentados por el director o por el guionista

Según cada propuesta fílmica
por los productores, por los técnicos
y una vez hasta por mi representante

No desisten en colaborar
en la concepción irrefrenablemente mutilada

de mi trayectoria.





Las pobres


Criaturas de quien sea o lo que sea
que las inutilice

Las endurecidas por el infortunio, las desplumadas
las chacales reducidas
a la sofocación

Las pésimas para mentir, las excelentes estafadoras
las pobres de cualquier pobreza explícita
las ricas de cualquier riqueza implícita

Las subsidiadas por papá, las postergadas por mamá

No está muy en el fondo la pobreza de la criatura codiciosa

En la altitud más imperial
la criatura roe la fantasmática
de un pobre pan
Y rica torta atraganta
a la desmesurada criatura indigente

¡Pobres criaturitas
las demasiado defendidas!
¡Pobres las ofensivas
criaturitas!


Rolando Revagliatti
revadans@yahoo.com.ar
http://www.revagliatti.com.ar/

Silsh: Como agua que pasa



Como agua que pasa

está la soberana atravesando
la dulce escarcha de los huesos
volcánica
sedienta
seductora
desmenuza paredes
colapsa a las dentritas
y como la marea
que juega con la luna
hace bailar los dedos
por la espuma en el barro
transforma laberintos
donde la luz se esconde

vestida de princesa
a su selva deshoja
provoca al universo
e incita a los fantasmas
a acariciar cornisas
a la huella que busca
su gorrión en la lluvia

alambrado que crece
y hace brotar jazmines
en las púas del tiempo
prestidigitadora
esclava del aullido
se reinventa
se nutre
desafiando al espacio
desierta ante la duda
hasta olvidar su sombra
en el centro del prisma
donde el ojo se pierde

así
la poesía
esquiva de mis manos
como agua que pasa
como agua que pasa


©Silsh
(Silvia Spinazzola)
-Argentina-
http://www.silsh.com.ar/

Mónica Russomanno: Mi Ciudad



Mi ciudad es la ciudad de las calles con remiendos, la ciudad de los colectivos, de las aceras de pasto y las baldosas que no casan.
Mi ciudad es la ciudad de municipalidad grandilocuente, donde las escalinatas y las columnas sostienen aún el fantasma de mi figura infantil dando vueltas en patines. Es la ciudad de las torcazas, los gorriones, de los negruchos anidando ensordecedores en la plaza frente al teatro.
Es la ciudad donde un hombre saltó para alcanzarme unos nísperos manchados, donde en el sur oscuro mora un parque de veredas generosas que recorrí en bicicleta con rueditas; es la ciudad donde en el norte amplio y plano está la casa a la que hace mucho que no voy, pero está la casa por si quiero ir de mi amiga.
Es la ciudad de terrazas donde lloré, donde comí pizza con amigas y una perra rubia y una gata negra; es la ciudad donde yo misma tengo mi propia terraza de soles, lunas, iglesia y sinagoga.
Es la ciudad de mis amigos pocos de mis amigos queridos.
Esta ciudad mi ciudad es la ciudad de los carteles amenazantes, de los cables enmarañados, de olor a malta cuando el viento del este difunde la labor de la cervecería.
Es la ciudad de gringos y aborígenes, de gentes de alma clara y de pérfidos traidores. Es el lugar que no elegí, que me fue dado por casualidad, es decir por destino.
Es la ciudad acunada por el agua, amenazada, asombrada por esos ríos de tierra y camalotes que duplican el cielo y tienen la prepotencia de los dioses primitivos.
Esta es la ciudad de las casas italianas, de los adefesios eclécticos, de los chalets de nuevos ricos que esperan inútilmente la caída de una nieve imposible.
Es la ciudad de mis días y de mis noches con pesadillas. La ciudad donde me pierdo la vida y me gano la vida trabajando. Donde escribo lo que veo y lo que creo sentir.
Es la ciudad que no me fue dado elegir. Es la ciudad que, si tengo esa fortuna, no deberé extrañar el día en que me ponga vieja. Y no diré “llevame a casa” porque estaré en ella.


Mónica Russomanno
russomannomonica@hotmail.com

La mirada de Silvina



Envejecer

Nunca pensé que envejecer fuera el más arduo de los ejercicios,
una suerte de acrobacia que es un peligro para el corazón.
Todo disfraz repugna al que lo lleva. La vejez
es un disfraz con aditamentos inútiles.
Si los viejos parecen disfrazados, los niños también.
Esas edades carecen de naturalidad. Nadie acepta
ser viejo porque nadie sabe serlo,
como un árbol o como una piedra preciosa.
Soñaba con ser vieja para tener tiempo para muchas cosas.
No quería ser joven, porque perdía el tiempo en amar solamente.
Ahora pierdo más tiempo que nunca en amar,
porque todo lo que hago lo hago doblemente.
El tiempo transcurrido nos arrincona; nos parece
que lo que quedó atrás tiene más realidad
para reducir el presente a un interesante precipicio.

Silvina Ocampo
Extraído del blog: http://eleonoracarrazco.blogspot.com/
Taller Literario
(narrativa, poesía y otros textos)

Coordinado por Mario Capasso y Lic. Cristina Villanueva
La propuesta es atravesar juntos el itinerario que va del pensamiento y la imaginación hasta el texto que lo transmita al lector de la mejor manera.
Conocer y utilizar las herramientas y las técnicas que nos permitirán hacer del lenguaje un mundo a descubrir y a plasmar.
Compartir la búsqueda con personas que, sin perder su individualidad, sientan y concreten la intención de integrarse a un grupo encaminado hacia una búsqueda en común.

Mario Capasso 15-6488-2595 mcapasso340@hotmail.com
Cristina Villanueva 4771-9590 libera@arnet.com.ar


Correo

La pena de muerte

A partir de las declaraciones de Susana Giménez se desató la solidaridad de otros miembros de la farándula con ella, que a su vez repercuten o avivan el sentir de la “gente”.

Estas declaraciones nos retrotraen a momentos de la humanidad en los que regían la venganza o simplemente dictaban las razones los poderosos que decidían sin más quién debía morir. Poniendo la mirada, sin usar siquiera una lupa, vemos que no todas las muertes merecieron estas consideraciones. No se mostraron dolidos ni indignados por los crímenes horrendos y masivos cometidos por los que a partir de marzo del ’76 usurparon el gobierno de la Argentina hasta la llegada de la democracia. Tampoco las muertes provocadas por asesinos al volante les merecieron estas respuestas. Menos aún se pronunciaron sobre la cantidad terrible de mujeres víctimas de la inseguridad, la tortura y la muerte, crímenes cometidos por sus parejas. Los feminicidios no son considerados dentro del tema seguridad. ¿Será porque contradicen las ideas tradicionales de que para una mujer no hay nada mejor que el interior de su hogar? ¿Será porque es mejor no avivar a las mujeres, ya que muchas veces el esperado príncipe es sólo un asesino en potencia y el poder se disfraza de amor para someter? La ley de violencia contra la mujer ha surgido a partir de una lucha de mucho tiempo y de muchas mujeres, la festejamos. Nos gustaría que “los medios y los famosos” extendieran su sensibilidad a estos crímenes que sin razón siguen llamando pasionales.

Cristina Villanueva
libera@arnet.com.ar
Permalink:
http://www.pagina12.com.ar/diario/cartas/index.html

miércoles, 11 de marzo de 2009

La droite la mort



Por Mario Goloboff *
“La derecha la muerte.” Con este título encabezaba la célebre escritora francesa Marguerite Duras una de sus escasas y alarmadas notas en el diario Le Monde, cuando parecía que el poder se les escapaba ya a los socialistas, arribados al gobierno, casi milagrosamente, en 1981, de la mano de François Mitterrand, uno de cuyos primeros actos públicos fue conceder la ciudadanía a dos escapados de regímenes totalitarios, Milan Kundera y Julio Cortázar (este último venía solicitándola, sin éxito, desde hacía muchos años). Otro acto, más trascendente aún, en el país de la guillotina y los ajusticiamientos a mansalva, y contra la mayoritaria opinión de sus conciudadanos, fue la abolición de la pena capital.
La autora de Moderato Cantabile y de El amante, y del guión, entre otros grandes títulos, de Hiroshima mon amour, quien sucumbiría al cáncer y al alcohol antes de finalizar el siglo, alertaba entonces contra el desértico paisaje que se presentaría a los franceses si las maniobras políticas y el discurso de la derecha lograban imponerse en el seno de la sociedad europea: la pérdida de la diversidad, de la pluralidad, de lo multiétnico y lo multirracial, de lo multicultural, la diferencia, la contradicción, la riqueza, en fin, que es lo que hacen poderosa e irradiante una cultura, una nación, una comunidad.
No casualmente me viene ahora a la memoria aquel artículo, a la vista de estos tres (auto)decididos representantes políticos de la derecha vernácula, de sus camisas blancas, de esas corbatas lisas tan prolijas, de estos apellidos de abolengo, aun cuando provengan de la inmigración italiana y española, puesto que de dónde habrían de provenir apellidos que se quieran argentinos. Galantes, caballerescos, tan pulcros, tan higiénicos, exteriormente, aparentemente limpísimos, profunda y absolutamente vacíos, diciendo nada sobre nada, mientras, el mismo día, el alud de Tartagal arrastra barro e inmundicias, y el torrente de la miseria salta, desde Salta, a los ojos y al cuello de los argentinos, y grita todo lo que aún falta en esta tierra condenada durante décadas de explotación por parte de los hombres de ciertas clases sociales, tan bien representadas, vamos, por estos señoritos.
Los mismos que hoy, sueltos de cuerpo, alegres y modernos, proclaman que el primer y único problema de “la gente” es la inseguridad, por sobre ningún otro. No es ni el hambre, ni la desnutrición, ni la mortalidad infantil, ni la pobreza, ni la falta de agua, de cloacas, de luz, de pavimento, de vivienda, de trabajo digno, ni el analfabetismo, ni el paco, ni los embarazos de miles de niñas y de adolescentes, ni los consiguientes miles de abortos clandestinos y de consiguientes muertas, no, nada de eso es un problema tan grave como el de la in-se-gu-ri-dad. Que nos saquen lo poco, o más bien mucho, que tenemos. Ya lo dijo Jules Romains: “Situarse a la derecha es temer por lo que existe”. Y en la primera línea de un libro clásico de Simone de Beauvoir, El pensamiento político de la derecha: “Bien sabido es: los burgueses de hoy tienen miedo”.
¡Qué notable! Pocos días después, en una no tan impensada, inesperada y complementaria coincidencia, ante el asesinato de su mal nombrado y mal amado florista, “la Diva”, abundante en todo tipo de bienes terrenales, da la respuesta exacta; la que ellos, todavía, no se animaron a nombrar: a la inseguridad, al delito, al robo, la muerte; a la muerte, la muerte. En esta rejuvenecida ley del talión para pantalla plana (“Los que matan deben morir”) vuelve a escucharse, como un eco esperpéntico, al célebre manco del franquismo José Millán de Astray: “¡Viva la muerte!”.
¿Será esto la derecha, mal que les pese a quienes pregonan el fin de las ideologías? ¿Su solución, en todo tiempo, para todos los problemas, es la eliminación física del otro, del distinto, del asocial, del excluido, su aniquilación, su borramiento? Para buscar otros caminos, tan complejos como el problema mismo, profundos y difíciles, están los que piensan en las causas económicas y sociales, ambientales y culturales, los que se ocupan de los derechos humanos “y todas esas estupideces”. Inocente asociación, claro está.
Como la de la segunda interrupción de Millán de Astray al discurso de don Miguel de Unamuno, en la Universidad de Salamanca, luego de aquel primer grito primitivo. Fue con otro no menos necrófilo: “¡Abajo la inteligencia!”. Pareciera haber consignas que van necesariamente juntas...

* Escritor. Docente universitario
Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-121295.html

Rubén Vedovaldi: Para los poetas la poesía es lo primero



A veces ingresan a bandeja de entrada del escritorio de mi PC, ofertas publicitarias que yo no pedí: mensajes SPAM que venden viagra o lencería erótica o lotería electrónica o una desesperada mujer de algún país árabe cuyo marido murió en algún bombardeo y la dejó con enorme fortuna que ella quiere sacar de ese país y pide mi número de cuenta bancaria para hacer allí el depósito.
Mensajes invasivos ofreciendo prótesis peniana o consoladores o toda clase de artículos de porno shop o costosísimos cursos de control mental que si controlan mi mente descontrolarán mi bolsillo, o todo para mi mascota o viajes al Caribe, etc.
Un par de veces he eliminado esa invasión extraterrestre cambiando mi dirección de correo, pero he tenido que avisar a todos mis contactos y es engorroso.
Quise adoptar un anti-spam pero quien sabe lo que deja pasar y lo que bloquea y perdemos, así que prefiero seguir a bandeja expuesta. Esos mensajes molestan pero uno los elimina sin abrir.

En cambio hoy recibo otro mensaje que sí me parece altamente corrosivo y éticamente virósico y más perjudicial porque no me afecta exclusivamente a mí sino a todos los argentinos. Un rabioso panfleto que pretendía hacer la gran cadena instándome a re-enviarlo con patriótica furia que no tuvieron antes a cinco amigos y cada uno de ellos a otros cinco para que así llegara a todo el país. Una muestra de intolerancia peor que eso de acribillar con huevos podridos el auto de Agustín Rossi solamente porque representa al oficialismo y el oficialismo estaría en guerra contra el campo y entonces todo lo que hace el gobierno está mal y hay que pintarse la cara y salir a la calle a derrotarlo quemando el país si es necesario.

Estoy cansado de tanta guerra. Y me pregunto: ¿no hubo ya demasiadas divisiones en el mundo y en el país? Conquistadores godos contra indios, patricios contra realistas, federales y unitarios, conservadores y radicales, peronistas y gorilas, libre o laica, guerrilleros contra militares, carapintadas contra alfonsinistas, duhaldistas contra menemistas, moyanistas contra barrionuevistas, pro-judíos contra pro-palestinos, bosteros y gallinas, chetos y gronchos, lengua española contra lenguas americanas, duhaldistas contra kirschneristas, Cromañón versus Ibarra, ambientalistas contra Botnia, el Frente contra el PRO, la Coalición Cívica contra el Frente, Guerras, odios, insultos, destrozos y más divisiones en un país que tendríamos que construir entre todos. ¿No ha habido demasiadas guerras ya como para seguir apostando a más división, más cadenas de odio, más bandería ciega?
Lo peor es que este mensaje y lesa cadena no me vino de algún cliente de operador político o de aparato partidista sino impulsada reiteradamente por una mujer de mi propia provincia que se dice poeta (no voy a decir su nombre porque lo que me produce rechazo aquí es la conducta y no la persona).
Me pregunto si alguien que se pronuncia como secretaria de la Comisión Directiva de la filial Santa Fe de la Sociedad Argentina de ¿Escritores? tiene que dejar abandonar la poesía o la literatura para caer en el burdo bardo de esas patéticas cadenas de odio divisionista, en esos mensajes tan despóticos, tan rabiosos y ciegos que no analizan nada, no pesan lo bueno y o malo para proponer algo superador, sino que pretenden imponerse como si por sólo llegar a mi bandeja yo voy a agachar mi cabeza como oveja de rebaño y me voy a encolumnar tras la patota para salir a insultar y tirar piedras sin mirar a quien.

Hemos sufrido tantos golpes y se cortaron tantas cabezas desde la dictadura de Rosas hasta hoy,
que ¿no podemos los escritores escribir para todos, por encima de tantas banderías?
¿No debe y puede el artista crear su obra para todos, inclusive para los extranjeros sin distinguir entre cubanos o norteamericanos, bolivianos o canadienses, ingleses o venezolanos?
No digo que cada uno tenga que ser apolítico, porque todos somos además de artistas, ciudadanos, con deberes y derechos indelegables, pero…¿qué será de la historia del arte o de la historia humana misma si cada bando sale a barrer a cadenazos o kadenazos a cualquiera que no lleve la misma bandera o pancarta o camiseta partidaria ni sienta lo mismo?
Que en los economistas esté lo económico por encima de la salud o de la educación es comprensible, nuestros economistas y financistas desgraciadamente han sido siempre comprados por la escuela del mercado y no ven seres humanos sino intereses, ganancia o pérdida de dinero. Que en los políticos esté la política por encima de la poesía o del arte, es lógico: son sus prioridades. Pero no creo equivocarme mucho si me parece que para los artistas, con lo mucho que nos cuesta ser reconocidos en esta sociedad indiferente, consumista y basurista shopping y bolsones de violencia y miseria, nuestra prioridad debería ser el arte, sacar el arte de adentro de cada uno y organizarnos para difundirlo entre todos y no al revés, traer al arte las divisiones económicas, políticas, religiosas o ideológicas de este país siempre en crisis.

No me gustó recibir otra vez ese burdo brulote, esa chicana fanática, esa cobarde o estúpida cadena que fomenta más odio donde ya hay demasiado y divide aún más lo ya bastante dividido. Para debatir están las asambleas que son un buen ejercicio de democrcia y concientización. No me gustó esa cosa velada y urdida con mala leche y se lo dije a esa señora de dos apellidos que dice ser poeta y, por reiterado ejercicio subalterno de ese activismo mal llevado, dudo que le quede tiempo para serlo realmente.
No me gustó porque esas divisiones frenan no sólo la economía, sino que también malgastan lo único que tenemos para dar, que es el impulso creador con fines artísticos tratando de trascender la geografía y la época. Sin negar los otros problemas más o menos urgentes del país y del mundo, los poetas de verdad queremos volver a los problemas de la poesía y del arte, que son los únicos problemas que no nos envenenan sino que nos gratifican. ¿O me equivoco?

Rubén Vedovaldi

Alfredo Di Bernardo: Buenas salenas cronopio cronopio



Estaba anocheciendo, aquel sábado de febrero. Yo acababa de volver de la cancha, contento porque Colón había ganado, cuando la radio interrumpió de pronto su transmisión deportiva para dar paso a un flash de la División Noticias. Ahí me enteré. "Falleció hoy en París, a la edad de 69 años, el escritor argentino Julio Cortázar", dijo la voz. Eso fue todo. Después, la radio siguió adelante con su previsible rutina de reportajes de vestuario y repetición de goles: Yo, ansioso por sacarme de encima el calor acumulado en la tribuna, me metí en la ducha y no pensé demasiado en el asunto. Eso fue todo, sí. Aquella tarde no supe que Cortázar me había hecho un favor enorme muriéndose antes de que llegara a conocerlo. No supe que su involuntario gesto, tan oportuno, me había evitado la tristeza.

En esos dias, yo andaba poseído por la infinita sed lectora que sólo se puede sentir a los 18 años, pero aún no tenía plena conciencia de lo que significaba la figura de Cortázar, ni de su dimensión gigantesca en el marco de la literatura latinoamericana. A decir verdad, antes de aquella tarde de febrero, sólo registraba en mi memoria dos episodios concretos vinculados a su nombre. Uno era la lectura escolar -en séptimo grado y "Compendio del Alumno" mediante- de un fragmento de "Los venenos", cuyo efecto más perdurable había consistido en revelarme la existencia de la palabra "tilbury". El otro, ya en tiempos de la secundaria, era el comentario tendencioso de un profesor de Formación Cívica que lo había involucrado en esa supuesta "campaña antiargentina en el exterior" que los militares del Proceso enarbolaban por entonces con patriótica paranoia. Fuera de eso, nada. Sabía, sí, que estaba radicado en Francia y que su libro más famoso se llamaba "Rayuela", pero no mucho más.

Fue justamente la catarata de homenajes periodísticos póstumos desatada por su muerte lo que me permitió el primer acercamiento a su vida y a su obra. Poco tiempo después, con la lectura de sus libros, llegaron la admiración, el asombro, la sana envidia, el cariño. Llegó el disfrute inigualable de sus cuentos magistrales. Llegaron el nudo en la garganta al terminar "La autopista del sur", y los ojos humedecidos al final de "Una flor amarilla". Y mi enamoramiento hacia un París ya inexistente que me hacía fantasear con la posibilidad de vivir en una buhardilla cercana al Sena, dedicado solamente a escribir. Y el increíble descubrimiento de que, sólo quince años atrás, una generación entera de jovencitas argentinas había soñado con ser la Maga. Y llegó también la necesidad casi compulsiva de devorar entrevistas para conocer qué pensaba, qué sentía, cómo trabajaba ese grandulón con cara de nene que amaba el jazz y el boxeo. Y las épicas búsquedas de naturaleza casi arqueológica en librerías de Buenos Aires, en pos de tesoros improbables como "Deshoras" u "Octaedro" (por aquel entonces, inhallables). Y la gloriosa felicidad de ese mediodía en que, mientras el cielo se derrumbaba sobre Santa Fe en forma de diluvio bíblico, caminé por la peatonal con un ejemplar de "Los premios" recién comprado bajo el brazo, saboreando por anticipado su inminente lectura en la siesta lluviosa. Y llegó aquel casete que traía su voz grave, y ese estremecimiento que provocaba escucharlo pronunciar "Rocamadour, bebé Rocamadour" con la erre afrancesada. Y la foto inmortal de Sara Facio, el retrato inoxidable del mayor de los cronopios. Y la alegría, claro, la inmensa alegría de haberme cruzado en el camino con ese niño grande fascinado por las palabras que, riéndose de la solemnidad ajena, se dedicó a abrir puertas para ir a jugar, y las encontró.

No tiene sentido, me parece, veinticinco años después, incurrir en la melancolía y experimentar con retroactividad el duelo que no viví. Tampoco me interesan demasiado ya los sesudos análisis académicos acerca de sus aportes técnicos y teóricos a la narrativa contemporánea. Prefiero apoyarme en mi perspectiva de lector y recordarlo con la gratitud que sólo puede despertar quien nos ha obsequiado el placer de páginas inolvidables. El mejor homenaje que se le puede rendir, creo, es seguir leyéndolo. Y, por supuesto, continuar siendo unos cronopios irredimibles, eternamente extranjeros en este mundo armado tan pero tan a la medida de los famas.

Alfredo Di Bernardo
http://cronicasdelhombrealto.blogspot.com/
(De Crónicas del Hombre Alto -Crónica Nº 47- Marzo de 2009)